Atención Plena en la Alimentación – Mindfulleating

Atención Plena en la Alimentación – Mindfulleating

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Mindfulleating

Ya conocemos o hemos oído hablar del término Mindfulness que es Atención Plena en el momento presente, ser consciente del aquí y del ahora. Con Mindfulness conseguimos ser más conscientes de nuestras emociones, sensaciones, pensamientos, aprendemos a tomar conciencia de nuestro cuerpo, y de cómo este responde ante ciertos pensamientos y/o emociones.

Y llevando la atención plena al campo de la alimentación se desarrolla el concepto de “Mindfulleating”.

¿Qué es Mindfulleating?

Mindfulleating  es una manera de tomar conciencia a la hora de consumir un alimento o del acto de comer. Tomar conciencia de que sentimientos o pensamientos nos invaden en ese momento.

Actualmente por diferentes causas llevamos una alimentación compulsiva, definiéndola como comer fuera de control, comer más rápido de lo normal y comer sin sensación de hambre, esto puede llevar a sentimientos de culpa y depresión. Esta mala relación con la comida puede llevar a provocar problemas físicos (como problemas de peso, descompensación de enfermedades crónicas metabolicas, etc.)  y problemas anímicos (ansiedad, depresión, culpabilidad, etc).

La alimentación con atención plena nos hace ser conscientes de nuestras propias acciones, pensamientos, sentimientos y emociones a la hora de comer.

Cada vez más investigaciones sugieren que las distracciones al comer impiden que una persona disfrute del bocado en la boca. Esta conducta denominada “comer inconsciente”, ha sido vinculada con comer en exceso llevando a sufrir problemas de peso y al aumento de la ansiedad y del estrés.

Comer con atención plena ayuda a los individuos a aprender cómo conectarse con la experiencia directa al comer, y así diferenciar algunas señales de nuestro cuerpo como pueden ser el tipo de hambre y la sensación de saciedad. Consiste en  centrarse más en escuchar lo que nos dice nuestro cuerpo cuando estamos comiendo o cuando necesitamos comer.

El objetivo es lograr una relación equilibrada, respetuosa, saludable y gozosa con la comida y la alimentación.

Tomar conciencia de la alimentación nos lleva a reconocer nuestros impulsos y emociones, aceptándolas y sin juzgarlas, y a desarrollar una actitud más compasiva hacia nosotros mismos.

¿Cómo practicarlo?

No hay que olvidar que el tomar conciencia es un ejercicio intencionado al principio, y este ejercicio con la práctica habitual conlleva a incorporarlo en nuestra vida diaria.

Antes de cada comida deberíamos tomar conciencia de cómo comemos y cuáles son nuestras motivaciones,  dedicar un espacio de tiempo a respirar de manera fluida i espontanea,  para relajarse y prepararse para disfrutar del momento y de los alimentos que vamos a ingerir. Así tomaremos conciencia del tipo de hambre que sentimos (si es física o emocional).

Observaremos donde notamos el hambre y que emociones tenemos en ese momento, reflexionaremos por un instante el porqué necesitamos comer en ese momento.

Para favorecer el mindfulleating es mejor comer siempre sentado y despacio, masticar, bien los alimentos, así  damos  tiempo al cerebro y le informamos que ya hemos comido lo suficiente. Al comer rápido, las señales de que estamos saciados llegan al cerebro cuando ya hemos ingerido más cantidad de alimentos de las que necesitamos.

Otro consejo es dejar los cubiertos en el plato cada vez que metamos un bocado en la boca. Centrándonos  en el bocado, masticándolo despacio y saboreándolo.

Nos centraremos en comer, con todos los sentidos. Usaremos la vista observando la variedad de colores o forma del alimento.  El olfato observando el aroma y que sentimiento nos despierta o que sensación (sin juzgarla). El tacto sintiendo la textura y  la temperatura en nuestra boca. El oído si genera algún sonido o si lo percibimos del exterior (también se debe disfrutar del lugar donde comemos). Y sobre todo nos centraremos en el gusto, en cómo va cambiando de intensidad el gusto del alimento una vez lo hemos ingerido y en qué parte de nuestra boca lo vamos percibiendo. Finalmente observaremos nuestro cuerpo y cómo nos sentimos.

Finalizaremos nuestra atención a la alimentación agradeciendo todo el proceso de preparación  que ha llevado ese alimento des de su origen, su proceso y su preparación hasta llegar a nuestro cuerpo, y acabaremos agradeciendo todo lo que nos aporta ese alimento.

Mi consejo es que lo practiquéis con el primer bocado de cada comida, poco a poco lo iréis incorporando en vuestra comida  diaria, e iréis disfrutando de los beneficios de comer con Atención Plena. Observar la comida como si fuese la primera vez que la coméis. Probadlo…Si no es ahora, ¿cuándo?

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Natalia Abellan es Diplomada de Enfermera desde 1999. Actualmente trabaja como enfermera de Atención Primaria. Postgrado de Mindfulness y Psicoterapia por IL3UB.

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