Camino al Bienestar con Mindfulness

Camino al Bienestar con Mindfulness

1046
1
Compartir

En los últimos años se ha empezado a hablar mucho del término Mindfulness.

En este articulo intentaré explicar que es, en que se basa, que nos aporta y daré algunos consejos para iniciaros en la práctica. Deseo y espero que os anime y ayude en vuestro camino.

Mindfulness es atención plena en el momento presente. La palabra Mindfulness tiene su origen en la tradición budista; la esencia de Mindfulness es herencia del budismo y es una antigua
técnica de meditación que trata de “tomar conciencia de la realidad”.

Etimológicamente, el término inglés Mindfulness es una traducción de la palabra “Sati” de la lengua Pali. Sati, en terminología budista se refiere al presente.

Mindfulness consiste en ser plenamente consciente de los estímulos internos y externos que surgen en el momento presente, con aceptación, sin juzgar, sin expectativas, con serenidad, bondad y autocompasión, y abiertos a la experiencia del aquí y ahora.

A través de la práctica continuada en la conciencia plena, aprendemos a observar las experiencias desde fuera de manera que no nos identifiquemos con la experiencia.

Cuando pensamos en Mindfulness la primera imagen que nos viene a la mente es de alguien sentado en posición de loto meditando con los ojos cerrados, pero Mindfulness no es solo
meditación, se refiere tanto a la práctica de meditar como a la experiencia vital de conciencia del momento presente, de forma intencional. Es decir, cuando en nuestra vida cotidiana nos
percatamos de aquello que estamos pensando, haciendo o sintiendo.

Mindfulness se basa en la observación sin crítica y sin juicio de lo que sucede en el momento presente y exactamente de la manera en que está sucediendo. Todo se observa como si estuviera ocurriendo por primera vez. No se hace un análisis de una
reflexión o de un recuerdo, es la experiencia directa e inmediata de lo que está sucediendo sin mediación del pensamiento.

Recordar es memoria. Hacernos conscientes de que estamos recordando es Atención Plena.

Las características de la Práctica de la Atención Plena serian:

  • Consciencia Respiratoria: Para desarrollar la atención plena tomamos un centro de concentración central que es la respiración.
  • No identificación: o el “dejar pasar” los contenidos de la mente que no son el objeto de
    concentración.
  • Aceptación: Observar dejando las cosas tal como son, sin intentar cambiar nada aunque sean cosas que no nos gusten o dolorosas para nosotros. Simplemente se observa y se acoge.
  • No juicio: no juzgar o poner etiquetas de si las cosas son buenas o malas, simplemente observarlas tal cual son.

El objetivo fundamental del Mindfulness es aprender a gestionar las emociones, reacciones, actitudes y pensamientos para poder afrontar las situaciones que nos presenta la vida. Con el Mindfulness no se buscan los estados positivos ni huir de los negativos. Afronta por igual todas las experiencias, todos los pensamientos y todos los sentimientos.

Otro objetivo es el crecimiento personal, pero cada vez está más integrado su uso en psicoterapia y también como medida para tratar la ansiedad.

Las preocupaciones, las divagaciones o los pensamientos recurrentes se asocian con la alteración de procesos neuroendocrinos, metabólicos, neuromusculares, autoinmunes y
cardiovasculares, por lo que su disminución puede influir de forma positiva en todas estas áreas.

La práctica de la atención plena también ayuda a aliviar el dolor crónico, según investigaciones realizadas en pacientes con fibromialgia.
En general, mejora nuestra calidad de vida, aunque también requiere un esfuerzo y compromiso de nuestra parte, ya que cambiar los hábitos de falta de atención que hemos ido desarrollando año tras año no es una tarea fácil.

La practica formal de meditación en Mindfulness se recomienda que sea de unos 30-40 min al día, aunque se puede empezar por menos (5-10 min). Requiriendo compromiso por nuestra parte
de tener una práctica regular. Se recomienda un lugar aislado y tranquilo. Con temperatura agradable y una luz suave y
agradable.

Se realiza en una postura cómoda y sentada, con la espalda erguida, destensada y sin apoyos. Existe un equilibrio del tronco sobre los isquios. Se puede sentar en una silla, en un cojín de
meditación, en un banquito de meditación o directamente en el suelo. Se puede realizar cualquier postura cómoda que se adapte a las condiciones físicas de cada persona. Durante el ejercicio es mejor permanecer totalmente inmóvil. La inmovilidad no implica el agarrotamiento o la tensión. Si se originan estados de incomodidad se utilizan para desarrollar la aceptación y la no identificación. Si no se puede aguantar la inmovilidad, no pasa nada, se puede mover de forma lenta y consciente hasta encontrar una postura más cómoda.

Con estos pequeños consejos os animo a iniciaros en la práctica de la Atención Plena.

Compartir
Artículo anteriorSentirte como tu estrella POPstar preferida
Artículo siguienteYoga Inspire
Natalia Abellan es Diplomada de Enfermera desde 1999. Actualmente trabaja como enfermera de Atención Primaria. Postgrado de Mindfulness y Psicoterapia por IL3UB.

1 Comentario

Dejar una respuesta