Testimonio de Anna Casamian

Testimonio de Anna Casamian

Love at first Dance!

Descubrí las clases de Fran gracias a un amigo. Hace unos años me invitó a “su” gimnasio, para probar… No dudé demasiado, llevaba tiempo sin ir a un gimnasio y lo echaba de menos.

Me invitó a probar una clase “de Fran”, que figuraba en la agenda del gimnasio como Aerodance. “¿Pero de qué va la clase?” le pregunté, y él me dijo algo como que no podía definirse, era bailar mezclado con aeróbic… “Déjate de preguntas, con lo bailonga que tú eres, ya te digo yo que las clases de Fran te van encantar!!!”.

Y así fue. ¡Me encantó! Lo mío con sus clases sería algo como “Love at first Dance”, desde el primer día sigo ahí, enganchadísima…

Llevo más de 20 años recorriendo gimnasios, y casi siempre me sucede que he acabado por borrarme si no encuentro ese gancho. Disfruto bailando, así que me he atrevido con varias cosas, desde el flamenco hasta la danza “afro”, pasando por jazz, swing, danza el vientre… El hecho de encontrar un estilo de baile que pueda seguir y me haga disfrutar, para mí es crucial. El día que llegué al gimnasio no tenía ni idea de lo que iba a experimentar, sólo tenía la idea de que iba a bailar al estilo Fran.

Lo que me aporta lo tengo muy claro, y por eso intento asistir religiosamente a todas sus sesiones, incluso las que organiza en fines de semana. Forma parte del pack “Mi Momento”, que es mi modo de llamar al tiempo, actividades o experiencias que me regalo. Es lo más parecido a bajarte del mundo por un ratito, un espacio de diversión, buen rollo, ejercicio… ¿qué más se puede pedir?

Las clases de Aerodance con Fran son… especiales, únicas. No hay una clase igual a otra, y sinceramente no tengo ni idea de cómo nacen sus coreografías pero siempre acabamos montando algo muy parecido a un videoclip, es brutal! Mezcla lo nuevo con lo ochentero, la salsa con el pop, enlaza pasos de diferentes estilos, nos hace girar hacia un lado y hacia otro… y casi nunca faltan esos guiños al espejo y sus movimientos sexy. Cuando empieza a sonar la primera canción me “abandono”, cualquier cosa que pueda tener en la mente se esfuma, y sólo bailo y disfruto.

Además de ser un buen profesional, entregado, apasionado y comprometido con lo que hace y ofrece, es una persona encantadora. Tiene esa maravillosa capacidad (o don) de conectar con las personas, de expresarse de modo sincero y natural y conseguir que el grupo le siga y disfrute con el baile.

Y termino con una de sus frases: “Chicas, no sudamos, ¡BRILLAMOS!”. Me encanta…

¡Gracias Fran!