Testimonio de Estefanía González

Testimonio de Estefanía González

estefaniaSobrevivir a MI OSCURIDAD INTERIOR

Cuando me pidieron, que diera mi testimonio, que explicara, que siento en las “Clases de Frank”, se me ocurrieron muchas cosas. Pero todas se resumían en un solo aspecto beneficioso para mí, que era, que durante “sus clases”, desconecto del mundo, de mi Oscuridad interior, y solo tengo que concentrarme en bailar, pero eso para mí no es necesario, nunca he tenido que concentrarme mucho en eso, es oír música y mis pies ya se lanzan al movimiento si ningún esfuerzo. NO entro en si lo hago mejor o peor, pero sé que puedo dejar de PENSAR y pasar a DISFRUTAR.

Así que gracias a esa pericia propia de mi subconsciente, durante las 2 horas que estoy ABDUCIDA por FRANK ABELLÁN, dejo de ser la mujer de 41 años enferma de cáncer, para ser la bailarina feliz, con efímera caducidad.

Que es lo mismo que tener casi, casi, una vida paralela, que compensa, gratamente, a la otra. Una lucha y se despacha del dolor causado por esta enfermedad, mientras que la otra, baila, y se carga de energía.

Siempre me he considerado una persona muy fuerte, y el transcurso y evolución de mi enfermedad me ha convencido de ello, SOY FUERTE!

Pero ser fuerte, serlo las 24 horas del día, conlleva consigo un desgaste exponencialmente equiparable, así pues, esa fortaleza es mi propia carga, en muchas ocasiones. Es la que hace juzgarme con más severidad de lo que sería necesario…

Pero como esa fuerza, es la que me hace salir de los peores momentos, (y he pasado por muchos), te vuelves sumisa de esa pequeña dictadora que te hace estar alerta en todo momento.

Solo consigo hacerla casi desaparecer, cuando no pienso. Pero es tan complicado no pensar…..

Debo dar gracias a que Frank, entró en mi vida, en el preciso momento, en que más Asco sentía por mí misma, y cuando más floja estaba. El cáncer, no solo te desgasta físicamente, y deja las huellas casi borrosas de lo que un día fuiste, sino, que te despedaza emocionalmente, y por muy extrovertido que seas, y tengas la mayor autoestima del universo, te la quita de un plumazo. Fran me ha visto caer y levantar, con mi enfermedad, cuando me han operado, los días previos, mi desdén era patente, a simple vista, sin necesidad de hablar, y en esos momentos, era cuando más me costaba no pensar y dar rienda suelta a mi deseo de bailar. Tras las intervenciones, llega el dolor, y se le suma el vacío,  por no poder acudir a mi “terapia de choque”, EL BAILE, y poder así desconectarme y liberarme de ese dolor, aunque fuera solo unas horas.

En cuanto me encontraba bien, en ocasiones, aún sin autorización o beneplácito del oncólogo, yo ya estaba bailando.

Luego he pasado procesos que también me han separado del baile, las sesiones de quimio y radio. Y con ellas los días en que no he podido dejar de sufrir, de ser fuerte, y de pensar.

Pero….Tras la tormenta, llega la calma. Y con ella, y aún dolorida, resentida conmigo misma, por no poder salvarme o librarme de una vez por todas, de los tumores, que siguen creciendo y apareciendo en mi interior, y así continuar mi relación con el monstruo, con la oscuridad, ligada al cáncer, (pues ya llevo casi diez años peleando con más tumores, que enemigos reales, pueda tener)… Es entonces, cuando por fin, puedo volver a bailar con Frank.

Puedo volver a RELAJARME, dejarme ir, no sentir miedo, no pensar, puedo volver a ser FELIZ.

Soy una mujer feliz, siempre lo he sido, pero ahora, tras esta última década, creo muchísimo más en la necesidad empírica de tener que sentir que sé es feliz, y no solo serlo. Pues sentirlo es lo que te da la certeza, de que estas viva.

Siempre he intentado tener una sonrisa para con los demás, aún en los peores momentos, aún sin fuerzas, aún sin pelo, pero no siempre,  ha sido reflejo de mi estado interior.

Mi interior, se fue tiñendo, con cada mal trago de negro, y poco a poco fui perdiendo mis colores, mi felicidad. Por suerte, tengo un marido adorable, que aún me quiere muchísimo, y el que por fortuna, no se ha cansado de una enferma reincidente y malhumorada en miles de ocasiones, con el mundo entero y con todos y consigo misma, una mujer como yo, doy gracias también, por los dos hijos gemelos que tenemos en común, 2 hijos maravillosos y extenuantes, y en el que en muchos momentos, no sé en qué orden. Gracias a mis amigos, los pocos que quedan, el cáncer se llevó algo más que mi felicidad por la vida. Y como no, gracias a mis compañeras de Baile, muchas de ellas,  mucho más que unas buenas amigas, otras las que hacen que me supere, y que resurja como el ave fénix, de mis cenizas, y no puedo olvidar que aún queda intacto mi amor por la música y el baile. Y que, cuando escucho música,  me obligo a dejar de pensar como una mujer enferma, y puedo sentirme solo como energía que se mueve, que salta, que gira, que aún puede hacer algo sin necesidad de tener que ser consciente o visualizar en hacerlo, solo hacerlo.

Eso, es maravilloso. Y en ese preciso instante, mi oscuridad interior, desaparece, creando un mundo de color en mí interior. Y dejando a un lado todo lo malo, todo lo negro.

Toda mi oscuridad, se funde en rojos intensos, azules vibrantes, verdes espectaculares, y amarillos resplandecientes, gracias al Baile, y en gran parte a Frank.

Feliz de poder aún SENTIR a través de tus coreos, y de conseguir Anular aunque sea por unas horas,  MI OSCURIDAD INTERIOR. Y tras cada paso de baile, darme cuenta y ser más consciente, de que ya no he de salvarme del todo del cáncer, no me importa, yo seguiré batallando soy fuerte 😉

Pero he aprendido que hay algo peor que el cáncer y que puedo vivir enferma con ello, pues tan solo he de sobrevivir a MI OSCURIDAD INTERIOR, y que continuaré Bailando.

GRACIAS.

4 Comentarios

  1. Una lección magistral Estefi!!!
    Te admiro por como eres, por tu fortaleza en esta lucha!
    Porque resurges una y otra vez de los momentos de “oscuridad” y siempre sales airosa!
    Me alegra tenerte como amiga eres un ejemplo de vida!!!
    Eres un sol y como tal iluminas por donde pasas!!!
    Mucha fuerza, tu puedes con todo ….a bailar!!!!
    Te quiero preciosa!!!!!

  2. Fany precioso tu escrito, conmovedor y tan real que uno puede acercarse aunque sea solo un poco a tu universo. Solo puedo decirte “chapeau” mujer valiente y feliz. Te mando toda la mejor energía para ti y que sigas disfrutando de tus horas de baile! Un besazo

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