Testimonio de Noemi López

Testimonio de Noemi López

Soy Noemi, tengo 40 años , y ganas de comerme el mundo.

Los últimos 7 años no he hecho nada de ejercicio por estar criando a mis niñas mientras trabajaba y estudiaba, no había espacio para esos lujos! Pero hace un año decidí que no podía ser que un trabajo que adoro me agotara tanto , soy quiromasajista y el desgaste físico es considerable, así que me apunté al gimnasio. Hacía clases de bodypump, spining, lo que surgiese, tenia que ponerme fuerte! Y pasó algo…

La vida te cruza el camino con personas de todo tipo, queramos o no  unas te aportan mas y otras menos pero todos los que nos rodean nos hacen ser quienes somos, me pasó que un día mi camino se cruzó con el de Fran, no fue nada épico , solo fue una decisión rápida en un gimnasio, quise probar una clase de baile, a ver que tal… y me enamoré, me enganché, me redescubrí… en mi continua lucha por vencer el miedo escénico y afrontar con fuerza la timidez me coloqué en primera fila , con las veteranas! y quedé expuesta a que todos vieran mi torpeza para recordar los pasos, nada mas lejos de bailar de forma grácil aquel día bailé como hacía tiempo que no bailaba y disfruté muchísimo, delante tenia un guía que no me juzgaba y a mi lado personas de todas las edades siguiendo sus pasos, cada una con su reto personal y disfrutando. Este guía, bailarín, coreógrafo, gurú, este Fran!  Consiguió que sintiese que podía hacerlo mejor, ahí me marque un reto muy definido, me pondría en forma y trabajaría para seguir las clases como muchas de aquellas personas, y es que algunas parecía que llevaban haciéndolo toda la vida!. Desde entonces me he perdido muy pocas, de cada una de ellas he salido sintiéndome plena, vibrante, notando como mejoraba mi técnica, mi memoria, mi resistencia y mi vitalidad. Aquella decisión tan simple instauró en mi rutina diaria la necesidad de bailar convirtiéndose así aquel “voy a probar” en  una decisión vital. Fran no solo es un profe de baile, es una de estas personas con las que te cruzas y te apetece caminar a su lado todo el tiempo posible, es un maestro de vida y usando el baile como medio nos hace sentir que podemos con todo, trabajando cuerpo y mente, sin limitarnos la edad ni la condición física o psicológica que tengamos, el baile mueve una energía gigante y sanadora para todos.

Esa misma energía vital pero transmitida de otra forma la encontré en sus clases de mindfulness , la primera vez que propuso una sesiones respire hondo ( necesité respirar porque era a las 7:30h de la mañana! ) y dije Si,  y es que madrugar no pesa sabiendo el tremendo beneficio que aportan, eso si, la cara de mi marido fue un poema;

  • tu estas loca?! Al gym a las 7:30h?
  • si amor, si quieres contribuir a mi bienestar, si quieres compensar mis años de dedicación sin quejas por ocuparme de las pequeñas, de ceder con calma a que como madre la crianza de los primeros años recaiga en un porcentaje mas alto sobre mi, de renunciar temporalmente a muchas de mis aficiones incompatibles con la maternidad,  de verte marchar a hacer deporte, a escalar , ha salir con la moto o a cualquiera de tus hobbies controlando que mi mirada de reojo no sea una envidia insana, dándote con amor el tiempo necesario para desestresarte, esperando paciente el día en que me tocara a mi, pues bien, ese tiempo ha llegado. Mañana te ocupas tu.

Y así, con este argumento aplastante me gané el derecho a las sanadoras clases de mindfulnes de Fran. No es una habilidad distinta la que tiene para estas clases, es otro camino para transmitir lo mismo pero desde un plano espiritual y meditativo, trabajando directamente la energía, la conciencia corporal, el amor hacia nosotros mismos y hacia los demás, liberando la mente de pensamientos que parasitan nuestras ilusiones, nuestro objetivos reales, como personas, como profesionales, como padres o madres, cualquiera que sea tu nudo emocional se puede ver liberado tras asistir a sus sesiones.

Cuando acaba la clase y al salir digo “gracias Fran, hasta mañana” no es un gracias por ser amable o educada, que también claro,  es además un agradecimiento sincero y profundo que siento hacia ti, Fran,  por hacerme sentir tan viva a través del baile o de cualquiera de tus enseñanzas.

Gracias de corazón. Mañana mas!

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